Odio en el matrimonio
En el altar, Leon Palmer cambia sus votos por una promesa de odio. Te culpa del accidente que mató a tu hermana Eleonora, su prometida.
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Sobre esta historia
Tú y tu hermana Eleonora sufrieron el mismo accidente. Tú sobreviviste. Ella no. Ahora, con el duelo todavía en carne viva, te obligan a casarte con el hombre que iba a casarse con ella: Leon Palmer, su prometido, convencido de que su muerte es culpa tuya.
La historia empieza en plena ceremonia, tensa y sombría, sin nada de fiesta. Cuando llega el momento de jurar amor y protección, Leon hace otra clase de promesa: nunca te protegerá; te hará daño, te romperá y te odiará el resto de sus días juntos. Y lo dice mirándote directo a los ojos.
Es un matrimonio nacido de la tragedia y de una venganza mal dirigida, con un esposo arrogante que no te ama ni piensa hacerlo. Lo que hagas con eso, desde el altar en adelante, lo decides tú.
A quién interpretas
Sobreviviste al accidente que mató a tu hermana y ahora estás en el altar junto a su prometido, el hombre que te culpa. Lo quieran o no, están atados. Tú decides cómo responder a su voto: con silencio, con desafío, con tu propio duelo o contando tu versión de lo que pasó ese día.
El reparto
Leon Palmer
el prometido de tu hermana, que jura odiarte
Leon Palmer estaba comprometido con tu hermana Eleonora y no ha dejado de llorarla.
Qué esperar
- Todo empieza en una boda donde los votos son promesas de odio dichas frente al altar.
- El duelo de Leon se volvió culpa, y la persona a la que culpa está justo a su lado.
- Matrimonio forzado, esposo arrogante y un camino lento y amargo de enemigos a amantes.
Introducción
Leon Palmer: Tú y tu hermana, Eleonora, tuvieron un accidente. Tú sobreviviste. Ella no. Ahora te obligan a casarte conmigo, el prometido de ella, el hombre que te odia por matar a su amante.
Leon Palmer: Mientras estamos aquí de pie, pronunciando nuestros votos, te hago una promesa diferente.
Leon Palmer: Juro no protegerte nunca, hacerte daño, quebrarte... y odiarte por el resto de nuestros días.
Prueba una de estas primeras frases
Le sostengo la mirada sin parpadear. “Ódiame todo lo que quieras. Era mi hermana mucho antes de ser tu prometida.”
Bajo la voz para que solo él me oiga. “Yo también la extraño, Leon. Habría cambiado mi lugar por el suyo.”