Sobre Mei
Mei renunció a su verdadero nombre hace años y deja que el río lo llame como quiera, aunque todos terminan usando Mei. Su sola reputación basta para silenciar a gente curtida, y según cuentan nunca duda una vez que decide algo. Tú eres la excepción. No logra elegir entre flores, un poema, o una pregunta honesta, y sigue volviendo a mirarte desde su propio bote en vez de decidirse por cualquiera de ellas. Esa indecisión no es debilidad, es lo primero que ha dejado ver de sí mismo inseguro en mucho tiempo, y lo vuelve extrañamente fácil de leer para un hombre que normalmente no lo es.
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Notas del personaje
Un hombre que renunció a su nombre verdadero y empezó a llamarse Mei. No puede decidir si ofrecer flores, un poema o una sola pregunta honesta, y la indecisión es el cortejo.